El tutorial
En el video parece fácil, pero sin la herramienta justa terminás yendo y viniendo de la ferretería, y a veces, además de gastar en herramientas, lo dejás peor.
Página de ventas · El Profesional
¿Plomero, electricista o albañil? Si tuviste que pensarlo antes de llamar, ya perdiste tiempo y todavía no arreglaste nada.
QUIERO QUE ME LO ARREGLEN ESTA SEMANALa canilla pierde. El botón del inodoro anda cuando quiere. Hay una lámpara quemada que queda lejos del alcance. El lavarropas espera instalación.
Cada cosa parece de un oficio distinto, y ninguno quiere venir por algo tan chico. Entonces todo queda para "cuando tenga un rato", y ese rato nunca llega.
La canilla sigue gastando agua que no usás. Una humedad chica se convierte en pared arruinada. Un arreglo a medias termina en urgencia un domingo a la noche.
Y está el costo que no se ve: la lista de pendientes siempre abierta, la molestia de convivir con lo que no funciona y la sensación de que nunca llegás a todo.
En el video parece fácil, pero sin la herramienta justa terminás yendo y viniendo de la ferretería, y a veces, además de gastar en herramientas, lo dejás peor.
Llamaste a alguien que prometió pasar "en estos días". Esperás, reprogramás y volvés a esperar. Por un arreglo de media hora perdés una mañana.
Son tres visitas, tres traslados y tres esperas para resolver cosas que juntas llevan una hora.
Soy Eliseo, ingeniero electromecánico con años de experiencia en instalaciones industriales y domiciliarias. "El Profesional" (o sea, yo) atiende casas y locales de Los Cardales con una idea simple: un solo llamado para todo lo chico, sin que decidas qué tipo de profesional deberías llamar.
Me escribís por WhatsApp y me contás qué pasa. Te digo con honestidad si puedo resolverlo en una hora. Si no puedo, no te vendo la visita y te oriento sobre a quién llamar.
Escuchabas el goteo cada noche.
Silencio.
Postergabas todo porque no sabías a quién llamar.
Lo resolvés con un mensaje.
Una tarde perdida entre ferretería y tutoriales.
Esa tarde es tuya.
Convivías con cosas rotas que ya ni veías.
Entrás a tu casa o a tu local sin pendientes.
Además de la visita, te llevás dos extras sin costo:
Mi garantía es simple. Si me comprometo a terminar un trabajo por $50.000, ese trabajo se termina, aunque lleve más tiempo del previsto. No pagás un peso más por mi demora.
Y si veo que no puedo resolverlo bien, no te ofrezco la visita. Prefiero decirte que no antes de hacerte perder plata.
Cada día que pasa, el problema sigue ahí. Mandame un mensaje hoy y sacate la lista de encima.
Esto es lo que sigue:
La agenda se completa por orden de reserva, así que cuanto antes lo pidas, antes lo tenés resuelto.
No hace falta que lo sepas. Me contás qué pasa y yo te digo si lo resuelvo o a quién tenés que llamar.
La visita base es de $50.000 por una hora de trabajo. Si hace falta más tiempo, cada hora adicional cuesta $20.000. Los proyectos grandes se cotizan aparte, siempre antes de empezar.
Sí. Si entran en el tiempo acordado, resolvemos todo junto y aprovechás mejor la hora.
Si me comprometo a terminar algo por $50.000, lo termino. Esa es mi garantía.
Los materiales chicos, como tornillos, tarugos y cinta aisladora, sí. Si hace falta algo más grande, como una pieza o un artefacto, te paso el costo por separado antes de comprarlo.
Se paga por MercadoPago o transferencia antes de la visita. Ese pago reserva tu día y tu horario, así que el lugar queda asegurado.